lunes, 4 de mayo de 2015

Algo interesante... Venezuela ya no es tan chévere

Metáfora de la situación actual de Venezuela. Foto propiedad de guanajayweb.com
No, amigos, Venezuela ya no es tan chévere como hace unas décadas. La población sufre miseria y escasez, y el régimen político totalitario de Nicolás Maduro acapara los pocos recursos existentes que, en el país sudamericano, eran de gran relevancia. Pero, ¿a qué se debe este declive?. Analicemos la situación partiendo de la decada de los 70, y primeros de los 80.


Venezuela era un país estable, en marcado contraste con los cambios cataclísmicos que estaban afectando al resto de América Latina. Por ejemplo, mientras América Central estaba en guerra, en Venezuela reinaba la paz; mientras las dictaduras militares en toda la región sofocaban las libertades y hacían “desaparecer” a sus opositores, Venezuela celebraba elecciones pacíficas y justas cada cinco años, y hasta se veía el fenómeno de que la oposición se turnaba con el partido en el poder; mientras que la elevada inflación, las altas tasas de desempleo y la irresponsable administración de la economía eran la norma en la mayor parte de América Latina, la economía petrolera venezolana parecía ser inmune a las catástrofes económicas que aquejaban a sus vecinos; mientras que la increíble pobreza y desesperación reinaba en otras partes de la región, hasta los pobres venezolanos parecían estar mejor que sus iguales latinoamericanos.
Foto propiedad de costadevenezuela.org

Con esta situación, surgió un aumento y concentración del poder en una pequeña oligarquía de políticos corruptos, ayudados por unos empresarios avaros y ruines, que degeneró en debilitamiento de las reglas sociales, políticas y económicas, con el consiguiente derrumbe de todos los pilares que sostenían al Estado.

Según he podido leer, cuando me documentaba para este post, muchos autores piensan que en el caso de Venezuela, el país ha sufrido demasiada injerencia del proceso global mundial. Pero yo no estoy de acuerdo con esas teorías, creo que el problema no es demasiada globalización, sino demasiada poca. Sus aprietos económicos y deterioro social actuales no han surgido como consecuencia de reformas estructurales internacionales de mercado, sino de no reformar su economía que poco a poco, por la inoperancia de sus gobernantes, ha ido quedando obsoleta. Además, la desaparición del bipartidismo que dominó el escenario político venezolano durante más de cincuenta años no fue un desmoronamiento repentino que hiciera crujir los estamentos, sino que ocurrió como consecuencia de la descentralización del poder político y económico que comenzó a fines de los 80, por la dejadez administrativa.

Foto propiedad de rtve.es
Lo que es aún más importante es que los dos partidos políticos que habían sido las piedras angulares de la democracia venezolana durante más de cinco décadas, Acción Democrática y COPEY, perdieron casi toda su influencia, como también la perdieron las élites empresariales, laborales e intelectuales. 

Simultáneamente, surgió un nuevo grupo de actores políticos desconocidos hasta ese momento. Proliferaron las elecciones y los referendums, pero debido a la extraordinaria popularidad de Hugo Chávez en los comicios y al desmoronamiento de la oposición, Venezuela comenzó el siglo veintiuno con su mayor concentración de poder en cuatro décadas. Pero veamos cómo se sucedieron estos hechos.
Foto propiedad de vovworld.vn

En 1.989, gana las elecciones Carlos Andrés Pérez, de Acción Democrática. Desde el primer momento puso en marcha, apoyado por el FMI, unas políticas económicas impopulares, como aumento de la gasolina y coste de los alimentos, liberalización de precios… que provocó un estallido social, el llamado “Caracazo”, donde la gente del extrarradio de la capital, bajaron al centro de la ciudad protestando, lo que derivó en una gran revuelta con saqueos y disturbios. Para detener esta “revolución”, Pérez ordenó al ejército atacar a los sublevados de forma indiscriminada. Posteriormente, en 1.999, se descubrió una fosa con miles de cadáveres asesinados en esas trifulcas.

Foto propiedad de www.notisistema.com
Debido a esta degeneración de la estabilidad, el consiguiente deterioro de las economías familiares y el aumento exagerado de la pobreza, cuatro generales del ejército venezolano (Hugo Chávez, Francisco Arias Cárdenas, Yoel Acosta Chirinos y Jesús Urdaneta) dieron un Golpe de Estado fallido en 1.992. En una cadena de televisión nacional, Chávez asumió su responsabilidad en los hechos, por lo que es encarcelado. Sin embargo, el pueblo venezolano, volcó su mirada en él, porque era el primero que se hacía responsable de algo en un país tan corrupto.

Foto propiedad de rtve.es
En diciembre de 1.994, gana las elecciones Rafael Caldera, del COPEY. Su principal promesa electoral fue que, si ganaba las elecciones, soltaría a Chávez. Pero después de algún tiempo de su mandato, no había cumplido con lo prometido. Esto unido a que la economía del país iba de mal en peor, los bancos arruinados, la moneda devaluada… El pueblo comienza con sus protestas. Para acallar un poco a las masas, Caldera decide indultar a Hugo Chávez quien, nada más salir libre, funda un partido, Movimiento V Republica. Los medios de comunicación vuelcan su mirada hacia él, por su estilo tan peculiar que se gana a las masas. En 1.999, gana las elecciones con mayoría absoluta.

Resultado de las manifestaciones
Desde aquí hasta su fallecimiento en 2.013, poco a poco fue acaparando funciones y poder, hasta llegar a convertir a su país en la República Bolivariana de Venezuela, un reducto socialista totalitario, acentuado por su sucesor Nicolás Maduro, que ha llevado al país sudamericano a una de las ruinas más inquietantes, teniendo en cuenta los recursos naturales tan importantes que tiene, como el petróleo, que ha malvendido a China y Cuba por una miseria.


Resultado de las manifestaciones
Desde que llegó al gobierno Hugo Chávez, sus decisiones fueron un caos para ese pueblo del que se había autoproclamado “Libertador”: realizó expropiación de tierras y edificios para dárselos a delincuentes en lugar de entregárselos a personas necesitadas, control cambiario estricto, control del tráfico de personas para viajar al extranjero, imposición de un cupo electrónico de compras por internet que pasó de 1.000 $ por año, a 600 $ y posteriormente a 400$, expropiación de empresas extranjeras, para nacionalizarlas, y subir los precios, promover el odio a los extranjeros, y realzar el resentimiento social entre ricos y pobres, pues para él los ricos son siempre malos y los pobres siempre buenos… Nicolás Maduro, quien le sucedió en la Presidencia a su muerte, empeoró aún más la deficiente situación y acentuó los despropósitos de su antecesor.

Grandes colas para comprar harina
Aunque los dos han sido malos para el pueblo venezolano en general, las diferencias entre ambos, son abismales, todo ello corroborado por habitantes nativos, y que no aguantan más esta situación. Según me ha comentado mi amiga Amalia Gomes, habitante de Caracas, Chávez, aunque era "un bicho", era un hombre inteligente y con carisma, lo contrario que Maduro, que es un pelele que quiere copiar a su antecesor, aunque está muy lejos de conseguir su objetivo, pues, por ejemplo, Chávez, a pesar de su incapacidad para gobernar,  no hubiera devaluado jamás la moneda más del 1.000%, o no habría permitido que el pueblo hiciese cola para comprar los artículos más elementales para su supervivencia, como leche, aceite, harina, detergente o champú. O lo más importante, no habría atentado contra algunos derechos fundamentales del pueblo, como hizo Maduro pues, en 2.002, por ejemplo, hubo muchas protestas y revueltas contra el Presidente Chávez, pero no se detuvo a estudiantes o alcaldes opositores, y mucho menos, se asesinó a nadie en plena manifestación, como ha hecho hace un año Nicolás Maduro.

Colas para comprar productos básicos
La situación actual de Venezuela es caótica. Tras dos años desde la muerte de Hugo Chávez, el panorama es desconcertante. Dos años que son sinónimo de inestabilidad, de inseguridad acentuada, crisis económica y escasez, de racionamientos, y los economistas auguran dos o tres años más de lo mismo, o quizás peor, además de un incremento de la pobreza total antes de culminar el año en curso. En 2.013 la inflación se ubicó en 56%, el año pasado en 69% y este año se estima que puede estar por encima del 100%. Las altas tasas de inflación deterioran el ingreso real, lo que significa un crecimiento de la pobreza, lo que lleva consigo un malestar social. Sin embargo, el Gobierno de Maduro, en lugar de tomar medidas de ajuste para intentar paliar todo este periodo de inestabilidad, anuncia radicalización de sus políticas, y puede llegar a producir una crisis socioeconómica mucho más grave, con tasas de inflación más elevadas y aumento alarmante de la escasez, lo que agudizará aún más la situación. Además, los expertos prevén una caída significativa de los ingresos petrolíferos, lo que implicaría menos importaciones y afectaría a la oferta de productos disponibles en el país.

Foto realizada por Amalia Gomes para EMCYMS
En resumen, Venezuela ha pasado, en veinte años, de la prosperidad más absoluta, atravesando por la corrupción y la dejadez, hasta un socialismo absolutista, representado por su Presidente, ya fallecido, Hugo Chávez, y prolongado y extremado por su incompetente sucesor, Nicolás Maduro que está dejando al país en una caricatura de lo que fue antaño.
Foto realizada por Amalia Gomes
para EMCYMS

Quiero dar las gracias por su inestimable ayuda y aporte importante de información y fotografías, a mi amiga Amalia Gomes, que está sufriendo la completa inseguridad existente en las calles, la escasez de productos y las colas para comprar los alimentos básicos, y que ha querido “protestar” a través de mi blog, por todo lo que están viviendo los venezolanos que no comparten las ideas del Presidente, porque ella allí no puede “ni abrir la boca”, primero porque existe una censura férrea y no se puede hablar contra el Presidente, y segundo, por la inseguridad en las calles pues, por ejemplo, no se puede hablar por el móvil porque enseguida te lo roban.

También me comentó Amalia, que tengamos cuidado los españoles en no caer en los mismos errores populistas en que cayeron ellos, puesto que Pablo Iglesias y sus amigos (ella llama secuaces) de Podemos, a los que conocen muy bien por allí al ser asiduos de las tertulias y programas a favor del “bolivarismo totalitario”, son, según sus palabras, “de la misma calaña”, y su discurso “igual de rastrero e incongruente”.



Manolo G. Sanahuja

3 comentarios:

  1. Excelente artículo, digno de ser un editorial de uno de los grandes periódicos.
    Fan absoluta de este blog! ;)

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  2. Gracias Rocio. Pronto "nos visitaras" con tu blog 😘😘

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  3. Sin duda el artículo no deja indiferente...me ha sorprendido muchísimo y no puedo estar más de acuerdo con Amalia, cuidado con lo que deseamos!!! Gran post Manolo, un bszo

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