lunes, 29 de junio de 2015

Algo interesante… Moscú, mi primera experiencia rusa (IV y último)

Letrero de Moscu, en Park Pobedi. Foto realizada por EMCYMS
 Hola amig@s Cielisuelistas. En primer lugar, pediros disculpas por no haber cumplido con lo pactado al no haber podido publicar este artículo el pasado jueves 25 de junio, pero no pudo ser. Con el post de hoy por fin terminaré de relataros mi primer viaje a Moscú, y antes de partir hacia mi nuevo destino, mi segunda experiencia rusa, San Petersburgo. Esta última etapa de mi andanza moscovita, es bastante más relajada y tranquila que las tres anteriores, pero termina con algo muy fuerte y que aún, once años después, no he terminado de asimilar, por lo surrealista de la historia. Pero ya os contaré más tarde.

Sirniki con smetana. Foto propiedad de ukrainefood.info
Mi tercer día en Moscú comenzó de la forma más apacible posible. Después de la consabida ducha, bajé a desayunar al salón del Hotel, donde degusté uno de los desayunos con más ganas que he tomado en mi vida, ¡estaba muerto de hambre!. Creo recordar que tomé zumo de naranja, un plato de embutidos variados que me serví en el buffet y, como seguía “canino”, me levanté otra vez y me puse en el plato, no os exagero, dos “kotleti” (filete ruso, que ya os comente que es mucho más grande que los de aquí), tres “sirniki”, que son como pequeños creps, del tamaño de una galleta María, con smetana por encima, y tuve tiempo y espacio en mi estómago para un pedazo de tarta de queso que tenía un cartel que decía, “esta es para Manolo”, por lo menos yo creí leer eso en el papelito escrito en ruso que la acompañaba. Todo esto lo “mojé” con una gran taza de “chai”, o sea, té, porque está delicioso y, francamente, el café en Rusia deja mucho que desear. Yo nunca tomo té, pero allí lo tomo a todas horas como un ruski más.


Interior del GUM. Foto realizada por EMCYMS
Tras este opíparo desayuno, hablé por teléfono con Darina, la Presidenta de la Peña de Rusia, y a la que todavía no había visto ni conocido. Quedamos a las 12 en el km. 0 de Moscú, del que ya os he hablado, pero eran ¡las 8.00 de la mañana!. ¿Qué hacer hasta entonces? Pues nada, me fui a admirar una vez más, y nunca me cansaré, la Красная Площадь (Plaza Roja), pero me encontré que estaba cerrada por unas vallas, que no permitían acceder al centro, por lo que desde mi obstáculo, realicé varias fotos a los edificios colindantes, de los que ya os he hablado en capítulos anteriores, desde distintos planos a los que se suelen hacer las típicas tomas y, la verdad, no me quedaron mal. Entré a ver el Gum, el Centro Comercial de superlujo, y cotillear algunas tiendas. Vi la tienda Lacoste, mi proveedor de polos preferido, y pasé a consultar algunos precios. ¡Casi me tienen que poner el desfibrilador!. Precisamente, unos días antes del viaje, me compré un polo blanco en El Corte Inglés por 85 €, y pregunté a la dependienta, increíblemente guapa, despampanante y espectacular el precio del mismo en esa tienda, y con una sonrisa perfecta y maravillosa que aún recuerdo (ayyyyy) me responde en perfecto castellano, 215 €. Creo que sobran las palabras.


Monumento al Soldado Desconocido. Foto realizada por EMCYMS
Seguí cotilleando un poco el lugar, y después salí por otra puerta, que daba a la parte contraria a donde había entrado, para salvar el “corte” de la Plaza Roja. Atravesé los arcos de entrada, y llegué al otro lado, a la llamada Manezhnaya Ploschad, donde está, justo al lado de los muros del Kremlin, en los Jardines Alexander, la Tumba del Soldado Desconocido. En el centro del monumento está la lápida memorial de granito con una estrella de bronce de cinco puntas, en el centro de la cual arde una llama eterna. En la lápida está escrito:"Tu nombre es desconocido, tu hazaña es inmortal." La Guardia de Honor la realiza el Regimiento Presidencial, y el cambio se realiza cada hora, aunque pasa bastante inadvertido tanto por curiosos como por turistas.

Cúpulas del Centro Comercial Ojotniy Ryad. Foto realizada por EMCYMS
Al otro lado de la plaza, vi que del suelo, salían unas cúpulas grandes de cristal, por lo que supuse que debajo había algo, así que investigué y descubrí unas escaleras de bajada, que llevaban a unas puertas giratorias, y por donde entraba y salía mucha gente. Y allí que fui. Entré en el lugar y, casi me mareo de vértigo, pues el sitio en cuestión que es un centro comercial, Ojotni Ryad, de una profundidad de unos seis pisos, con un patio circular inmenso, por cuyo centro están las escaleras mecánicas de subida y bajada. Se construyó para conmemorar el 850 aniversario de Moscú, y fue terminado en 1.997. Estuve deambulando por allí un buen rato y ya salí a la superficie a encontrarme con Darina.

Dasha y "mi prima" Yulia. Foto realizada por EMCYMS
Llegué al km.0 en un par de minutos, y al poco tiempo, llegó Dasha (que así es su nombre realmente, según me aclararon) con otra chica de la Peña, Yulia, que con el paso del tiempo, se ha convertido en una de mis mejores amigas de Rusia, tanto es así que ella, su actual marido Ivan, y yo, nos llamamos entre nosotros “primos”. Me hizo mucha gracia que, tras las presentaciones, en castellano, pues Dasha era la única que chapurreaba un poco nuestro idioma, e inglés, con Yulia, me preguntaron que dónde quería ir. Yo con mi habitual sorna, que por sus caras de extrañeza, no sé si se tomaron bien o mal, les dije que conocía todo de Moscú, y que me sorprendieran ellas con algún sitio que desconociese. Al ver que se quedaron como alucinadas, les aclaré que era una broma, y que me enseñasen algo que no fuese la Plaza Roja, que era lo único que conocia, por lo que respiraron aliviadas, puesto que su intención era enseñarme los mejores sitios de la ciudad, y mi respuesta les había puesto en una situación incómoda.

Teatro Bolshoi. Foto realizada por EMCYMS
Rápidamente decidieron donde ir y empezamos con un sitio cercano, emblemático y mítico, el Teatro Bolshoi, que fue construido en 1.825, por Osip Ivanovich Bovet, sobre los restos del antiguo Teatro Petrovsky, que se incendió en 1.805. Es el segundo teatro más grande de Europa después de La Scala de Milán. En sus inicios se llamó Gran Teatro Imperial de Moscú, pero tras la Revolución Rusa de 1.917, pasó a denominarse Teatro Estatal Académico Bolshoi, nombre que perdura en la actualidad. Pero tuve la mala suerte de no poder verlo en todo su esplendor, pues en aquella época se encontraba en obras de rehabilitación y estaba rodeado por unas vallas y la fachada, cubierta por unas lonas.

Monumento a Marx. Foto propiedad de EMCYMS
Frente a este templo del arte de la danza, se encuentra la Estatua de Karl Marx, en pleno centro de la Teatralnaya Ploschad (Plaza del Teatro). Fue construida en 1.961, obra del escultor Lev Kerbel y de los arquitectos Begunts, Kovalchuk, Makarevich y Morgulis. Se trata un gran bloque de granito gris de unas ciento setenta toneladas de peso. La obra nos muestra a Marx, que irrumpe de la propia tierra (el granito) en actitud oratoria y el puño cerrado, como si estuviese en uno de sus exaltados mítines. El monumento se instaló en este lugar porque en esta zona se realizaron las reuniones clave para la creación del nuevo estado soviético.

Después subimos por Tverskaya Ulitsa, donde está el Ayuntamiento de Moscú, y enfrente, un pequeño parque donde se ubica el monumento ecuestre de Yuri I Dolgokuri (Jorge I “el del brazo largo”), fundador de la ciudad, creado en 1.954. Llegamos hasta Pushkinskaya Ploschad (Plaza de Pushkin), gobernada en todo momento, desde las alturas, por el gran poeta ruso. El monumento, construido con donaciones del pueblo, fue solemnemente inaugurado el 6 de junio de 1.880 en la Plaza Strastnoi. Este acontecimiento fue una verdadera fiesta de la cultura rusa y de su intelectualidad. La Plaza Strastnoi fue remodelada en 1.950, y pasó a llamarse Plaza de Pushkin.  Fue el primer monumento al poeta en su Rusia natal. En esta plaza se encuentra también el Cine Rossiya, construido en 1.961, que en sus comienzos fue el cine más grande de Europa, y sede de grandes eventos internacionales. En 1.997 fue alquilado a la gran distribuidora de cine Karo Films, que le cambió el nombre por Cine Pushkinshky.


Ayuntamiento de Moscú. Foto realizada por EMCYMS
Monumento a Yuri I "Dolgokuri", fundador de Moscú. Foto realizada por EMCYMS
Monumento a Pushkin y Cine Rossiya, en Pushkinskaya Ploschad. Foto realizada por EMCYMS
Posteriormente, paseamos por los bulevares de Tverstnoi, y llegamos a Nikinskaya Vorota, donde hay un precioso monumento a Natalya Goncharova, la mujer de Pushkin, mujer de la alta nobleza rusa y que tenía por estos lares su palacete. Se trata de una fuente circular que lanza sus chorros de agua sobre un templete clásico en cuyo interior se encuentran como refugiándose para no mojarse, las esculturas de Pushkin y Goncharova, en actitud romántica. Cuando dejamos el lugar, tras tomarnos la consabida fotografía, nos dirigimos a la no muy lejana calle Arbat, quizás una de las más famosas de la capital rusa.

Monumento a Natalya Goncharova, en Nikinskaya Vorota. Foto realizada por EMCYMS
La calle Arbat, es una de las más antiguas de Moscú, y se tiene conocimiento de ella desde el siglo XV, por lo menos. Tiene una longitud de un kilómetro exacto. Antiguamente formaba parte de una ruta comercial importante, y fue el hogar de gran número de artesanos. En los siglos XIX y XX se la conocía como el lugar donde vivía la pequeña nobleza, artistas y académicos. Entre todos ellos destaca la figura de Alexander Pushkin, que cuenta, delante de la que fue su casa, con una bonita escultura junto a su mujer Natalia Goncharova, anteriormente citada. En la época soviética vivían allí muchos funcionarios gubernamentales de alto rango. Actualmente es una calle muy comercial y turística, con gran cantidad de restaurantes y tiendas, que conviven con edificios y casas antiguos de gran belleza. Después de recorrerla casi totalmente, subimos a su calle alter-ego, llamada Nuevo Arbat. Es una avenida amplia y grande con edificios muy modernos, y tiendas y establecimientos muy vanguardistas, rompiendo con el estilo tan refinado y añejo de su homónima “viejuna”.

Diversos establecimientos de comida en la calle Arbat. Foto realizada por EMCYMS
Precioso edificio en la calle Arbat. Foto realizada por EMCYMS
Al final de esta gran avenida, estuvimos comiendo en el restaurante Yolki-Palki. Es una cadena de restaurantes creo que azerbaiyanos, muy famosa y extendida por Moscú y San Petersburgo (desconozco si en otras ciudades también), de hecho, he comido o cenado en dos diferentes en Moscú, y en otros dos en San Petersburgo. Preparan la típica comida rusa, realmente deliciosa, y de la que ya os he comentado algunos platos. Se trata de un restaurante bastante económico.


Uno de los modernos establecimientos de Noviy Arbat. Foto propiedad de EMCYMS
Tras esta parada obligada por nuestros estómagos, tomamos el metro y fuimos a la estación Park Pobedi (Parque de la Victoria), donde esta lo que su nombre indica, el Parque construido el 9 de mayo de 1.995 en conmemoración del 50 aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial; para los soviéticos, la Gran Guerra Patria.  Allí, nada más salir del Metro, vemos ¡¡un arco del triunfo romano!!. Sí, fue construido en 1.834 para conmemorar el triunfo del ejército imperial ruso sobre las tropas napoleónicas. Girando 180 grados, se puede apreciar a la distancia la cúpula dorada de la Iglesia de San Jorge Victorioso, patrono de Moscú, que aparece en la bandera y el escudo de la ciudad. El Parque está presidido por el magnífico Monumento de la Victoria, con un obelisco de 141,8 metros de alto que, según la placa, son 10 centímetros por cada día de guerra. Y allá en lo alto, a 122 metros de altura, se encuentra adosada la diosa griega Victoria (Nice). Detrás del Monumento, está el edificio del Museo de la Victoria, en cuya entrada está el fuego o "llama eterna" en memoria de los caídos durante la Gran Guerra Patria.Detrás de este, está el Monumento a las víctimas de la guerra, llamado "Tragedia de los Pueblos".

Arco de la Victoria frente a Park Pobedi. Foto realizada por EMCYMS
Park Pobedi
Tras pasear un rato y hacernos muchas fotos, que por cierto, salieron muy mal, tomamos de nuevo el metro y nos dirigimos al barrio, ya conocido por vosotros, de Kitai-Gorod. Allí nos encontramos con otra amiga de Dasha y Yulia, y su hijo pequeño, y estuvimos paseando por la zona, y ahí descubrimos, a lo lejos, la feísima y controvertida escultura gigante de Pedro I, que tiene una extraña y complicada historia. Fue construida en 1.992 por Zurab Tsereteli, para los Estados Unidos, para conmemorar el 500 Aniversario del descubrimiento de América, pero al ver las descomunales proporciones, y su aspecto, digamos, “no bonito” (más bien horrendo), los norteamericanos rechazaron la obra, y ningún país de Latinoamérica la quiso financiar tampoco. Ante esa negativa, fue vendida al estado ruso, y según la leyenda urbana que corre por Москва, le cambiaron la cabeza, que era de Colón, para colocar una de Pedro I El Grande. El mayor problema fue que se colocó, en 1.997, al lado del río Moscova, en Moscú, donde en realidad este zar tiene muy pocos adeptos, por no decir ninguno, pues fue quién le quito en el siglo XV, la capitalidad a Moscú en beneficio de San Petersburgo hasta 1.918, vamos, es como si ahora viniese un presidente y le diese la capital de España a Barcelona y se la quitase a Madrid.

Monumento a Pedro I junto al rio Moskva. Foto realizada por EMCYMS
El gigantesco monumento de 96 metros de altura, es una obra de ingeniería única. En ella se representa a un desproporcionado Pedro El Grande erigido sobre un barco de vela, el cual a su vez destaca sobre diferentes naves que simbolizan teóricamente a los enemigos derrotados por Pedro. El conjunto escultórico en total pesa unas 500 toneladas y ha sido elegido por votación de los internautas como el Monumento más feo del mundo, en la revista VirtualTourist.

En nuestro paseo, atravesamos la Plaza Roja, y nos dirigimos al km.0, donde había quedado con Zoca y Bobby para tomar unas cervezas. Me despedí de mis amigas agradeciéndoles el fantástico paseo, y me fui con los chicos. Bobby, un tipo muy peculiar en sus gustos, tuvo la idea de llevarme allí cerca, a unos cinco minutos, a un bar típico del proletariado ruso. Según me comentó era el sitio a donde iban los proletarios al salir de las fábricas a tomarse unos vodkas después de trabajar. Era un bar pequeño, todo forrado de madera vieja, con mesas y suelo también de madera, bastante cutre, pero original. Allí había, y este dato es importante, tres chicas de unos 30-32 años, dos tipos muy extraños con no buena pinta, el camarero detrás de la barra, y nosotros tres. Pedimos tres cervezas, y ¡no eran Stariy Melnik! Jajajajaja. Pero lo interesante viene después.

Llevábamos allí como quince minutos, pedimos otra ronda de cervezas y, me levanté al servicio, que era cutre, muy cutre. A la vuelta, se habían marchado los dos tipos extraños y, al pasar por delante de la mesa de las chicas, me dijeron en inglés que si quería agua. Estaba claro que en chupitos largos de vodka, no sería agua lo que beberían. Y les dije que sí. Me dieron un chupito lleno, y lo acabe de un trago sin hacer la mínima mueca, dejando una vez más el orgullo patrio bien alto. Les dije que quería otro, entonces, me invitaron a sentarme y que llamase a mis amigos, y me dieron un pequeño bol con caviar rojo y otro chupito, el cual degusté con la misma sobriedad que el primero. Y aquí empieza lo truculento.

Comiendo el caviar, se me quedó una bolita junto al labio, y no me había dado cuenta, porque el vodka y la cerveza ya estaban haciendo sus efectos. Entonces, una de las chicas, que no recuerdo su nombre, ni sé si quiera si me lo dio, me dijo que ella me lo quitaba, y sí, en efecto me lo quitó, pero ¡¡¡con sus labios!!!. Yo flipé en colores, en blanco y negro, en technicolor y en sensurround. Una rusa, aunque  no excesivamente guapa, pero tampoco fea, ¡¡¡se quería enrrollar conmigo!!! Está claro que no perdí la oportunidad, y empezamos a besarnos. Y entre beso y beso, chupito de vodka y cucharada de caviar… ¡Aquello era el paraíso!.


Zoca, una chica de la Peña de Rusia, Bobby  y yo. Esta
no es la chica del vodka y el caviar. 
Fui otra vez al servicio, pensando ya en si habría posibilidad de llevarla al hotel, o si quería que fuésemos a su casa, y otras mil historias fantásticas que acababan todas en mi primer despertar junto a una rusa. Pero cuando salí del baño, todas mis esperanzas se vinieron abajo. Un tío, como de unos dos metros, rubio, y bastante cachas, vestido con vaqueros y camiseta blanca, estaba cacheando a uno de mis amigos, mientras el otro se guardaba sus pertenencias en los bolsillos tras haber sido ya inspeccionado. Mi cara de sorpresa fue absoluta, y pregunté qué estaba pasando y quién era ese tío. Mis amigos se pusieron el dedo en los labios pidiéndome silencio. Entonces el tipo vino hacia mí, me cacheo, me vació los bolsillos y me mandó sentar y callar. Hice varias intentonas de hablar pero tanto mis amigos como el tipo en cuestión, me pedían silencio con gestos. Yo llevaba una bolsa bandolera, con el pasaporte, la cartera, la cámara, y otras cosas, y me obligó a vaciarla, y revisó con detenimiento los tres bolsillos que tenia la bolsa. Me dijo que guardase las cosas otra vez.

En eso que llegaron dos típicos policías rusos, o sea, delgaduchos y poquita cosa, y le hicieron el saludo militar al cachas, y este me señaló, y luego señaló el servicio. Como podéis suponer, yo ya estaba pensando otra vez, como en el primer capítulo, en una cárcel, grilletes, Siberia, mucho frío, hambre… pero el tema es que no sabía por qué, y nadie me explicaba nada. Los policías fueron al retrete y salieron al momento y debieron decir que no había nada, por lo que se fueron en seguida.


Tipicos policias rusos
La chica que me besó, estaba detrás de la barra, buscando en todos los rincones, sus amigas también. Luego, salieron y vinieron a nuestra mesa, y una de las chicas, me volvió a cachear y, claro, no encontraron nada de lo que estaban buscando, que yo no sabía qué diantres era. El rubio, volvió a vaciar mi bolsa, y no encontró nada que no hubiese visto hacía cinco minutos. Cogió mi pasaporte y me dice, ¿español?, le digo temeroso… da da, o sea, si si. Y sonriente me dice en inglés. Que tengas buen viaje. Hasta luego. Mis amigos se levantan, me cogen del brazo y tiran de mí, que como persona muy bien educada, me había levantado para ir a despedirme de las chicas. Pero no pude, me arrastraron con fuerza y salimos del local. Una vez fuera, me dicen… ¡Estás loco! ¡Vámonos ya!... Yo preguntando, pero ¿qué pasa?, ¿por qué nos ha cacheado este tipo?. Entonces ya me explicaron todo con detalle.

La chica que me besó, era la dueña del bar, y le habían robado el móvil. Debieron ser los tipos raros que estaban en el bar con anterioridad. El rubio cachas, era su novio, que era jefe de policía, y nos había visto desde la calle besarnos, por eso esa manía conmigo. Los policías que entraron al servicio, buscaban si yo había dejado el móvil dentro, porque claro, yo era el principal sospechoso, pero como vieron mi cara de miedo y estupor, eso delataba que nada tenía que ver en el asunto. Cuando terminaron de contarme todo esto, comenzamos los tres a reírnos sin parar y, dado nuestro pequeño estado de embriaguez, comenzamos a cantar canciones del Real Madrid y así continuamos hasta el hotel, donde ya me despedí de Bobby hasta otro viaje, y de Zoca hasta el día siguiente, en que mi iba a acompañar junto a Madrigal, hasta el aeropuerto para mi viaje a San Petersburgo.


Caratulas de los cuatro post de Moscú, mi primera experiencia rusa.
Y con esto finalizo mi estancia en Moscú en mi primera experiencia rusa. Os he intentado mostrar algunos de los sitios espectaculares de esta grandiosa ciudad, de los poquitos que conocí, pues en posteriores viajes he podido descubrir nuevos lugares maravillosos, pero eso serán otras historias. Por último quiero informaros de que en los próximos 15 o 20 días, quizás no publique nada, pues voy a intentar remodelar un poco el blog para adaptarlo mejor a lo que deseo. Os informaré en breve. Y cuando publique, quiero veros ahí a tod@s, y… no olvidéis que ¡PASO LISTA!


Manolo G. Sanahuja

3 comentarios:

  1. Menuda experiencia!!! Con esos desayunos tan potentes no me extraña que pudieras recorrer tantos sitios jajjaajaja...madre mía!!! Se nota que lo pasaste genial y te conquisto por completo, es fantástico...
    Bajoelsombrerodesusan

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    1. En ese sentido, Moscú es como Madrid, la mayor parte de las cosas guays estan en el centro y cerca unas de otras, bueno, en Moscú las distancias un poco más grandes porque es una ciudad inmensa, y todavía me quedan muchas cosas por descubrir, y eso que hay muchas más cosas ya descubiertas que conocí en posteriores viajes.

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  2. Mi reciente experiencia en St. Petersburgo, Rusia

    Viaje a San Petersburgo desde Buenos Aires, via Londres. Era un viaje que me tenia prometido y pude cumplirlo. Y de la mejor manera. Por Facebook conoci una pagina de guias hispano parlantes. < bienvenidospb.com > fui programando el viaje desde el 2016. Estuve en la ciudad 11 dias con sus 10 noches. Y contrate con ellos una guia que habla espaniol. la Perfeccion. Y sabe y quiere a su ciudad. Yo no domino el ruso y tampoco bien el ingles. Y con ella pude olvidarme de todos los problemas e inconvenientes. Tengo alguna dificultad fisica para caminar. Por lo que programo una visita diaria por la maniana. Llegabamos al lugar en auto privado contratado x ellos. Y nos esperaba. Asi, todas las manianas de 9 o 10 hs. saliamos a conocer todos los lugares interesantes y bellos que existen en esa hermosa ciudad y sus alrededores.. Con ella tambien programe desde Buenos Aires, la asistencias a diferentes tetatros para ver operas, ballet y conciertos. Asi pude asistir al Teatro Mariinsky ( ex- Kirov ) al ex- teatro Mussorsky, a la sala del Hermitage, a la sala de Conciertos del Mariinsky y tambien conocer el recien inaugurado Mariinsky II, que se inauguro entre el 24 o 26 de mayo 2013.

    Desde el 24 de mayo a fines de julio, all'a se hace EL FESTIVAL DE LAS NOCHES BLANCAS, que incluye conciertos, operas, ballet. Y tambien actos de musica popular. O coros. al aire libre. Mas aun, viaje en esas fechas no solo p[orque se inician las llamadas "noches blancas" que duran hasta el fin del verano. desde mayo, primavera. Tambien pude contratar un servicio de auto que me llevaba y buscaba a los teatros.

    Pase unos dias maravillosos que excedieron mis espectativas.

    Elena, la guia, sabe mucho de todo lo que atesora la ciudad y mucho mas. Me ayudaron en todo lo que necesite, hasta hacerme entender si habia alguna dificultad en el hotel, por ejemplo. O ante la aerolinea.

    NO solo quede fascinado por la ciudad que os recomiendo visitar y si se puede varios dias., sino tambien ante la sorpresa de encontrarme ante personas tan serias, idoneas y con una amabilidad admirable.

    No se si en el foro, se puede o no poner la pagina WEB donde encontrararan estos servicios. Pero creo importantisimo que se conoczca, en toda la comunidad hispanoparlante que quiera conocer San Petersburgo.

    La direccion web es < www.bienvenidospb.com > y alli pueden comunicarse via mail o por telefono con Elena.

    Os recomiendo si quieren tener un viaje que ser'a dificil de olvidar.

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