sábado, 29 de agosto de 2015

Algo interesante… San Petersburgo de mis amores (IV)

Monolito a la Ciudad Héroe en Ploschad Vosstaniya. Foto propiedad de EMCYMS
Hola querid@s Cielisuelistas. Hoy de nuevo viajamos a Rusia, a “San Petersburgo de mis amores”, donde os contaré mi cuarto día de estancia en la Ciudad de los Zares, y vamos a empezar directamente en Senatskaya Ploschad (Plaza del Senado), detrás de la Catedral de San Isaac y el Parque Alexandrovski, donde se encuentra el “Jinete de Bronce”, una estatua ecuestre de Pedro I el Grande, conocida así por ser la protagonista del poema homónimo de Alexander Pushkin en 1.833. Es un símbolo de San Petersburgo, como la Estatua de la Libertades un símbolo de Nueva York   
       


El Jinete de Bronce. Foto propiedad de EMCYMS
Fue encargada por Catalina II al escultor francés Etienne Maurice Falconet que creó un modelo en 1.769. La fundición en bronce de la estatua comenzó en 1.775 y se terminó en 1.782. Descansa sobre un enorme bloque de granito que mide 14 metros de largo, seis de ancho y cinco metros de altura, y es conocido como Piedra de Trueno, y se dice que es la roca más grande que ha movido el hombre, pues fue transportada seis kilómetros hasta la costa del Golfo de Finlandia sólo por la fuerza humana, sin animales ni máquinas. El efecto , que simula ser un acantilado.Se puede ver al caballo pisoteando a una serpiente, que puede representar los numerosos males o enemigos que tuvieron que enfrentar el zar Pedro I y sus reformas. La estatua mide 6 metros de alto.


Primeros edificios de Nevski Prospekt. Foto propiedad de EMCYMS
Dando un paseo, mi amigo Andrey y yo atravesamos el pequeño pero bonito Parque Alexandrovski, y llegamos a la puerta del Almirantazgo, del que ya os hable en pasados post, y desde donde parte la más importante avenida de la ciudad, Nevski Prospekt (Avenida Nevski), que viene a ser como la Gran Vía en Madrid o Diagonal en Barcelona. Mide 4 km. de largo, desde la Plaza de los Decembristas, entre el Almirantazgo y el Hermitage, y el Monasterio de Alexander Nevski, los cuales he recorrido gustosamente millones de veces en mis siguientes visitas, pues me encanta caminar por sus aceras viendo tiendas, monumentos, gente… la vida entera de la ciudad está implícita en cada rincón de esta avenida, que después de la Revolución de 1.917, recibió el nombre de Avenida 20 de Octubre.          


Catedral Luterana de San Pedro y San Pablo. Foto propiedad de EMCYMS
Nada más entrar en esta vía, se respira ya un ambiente distinto al resto de la ciudad, una difícil mezcla de elegancia, bohemia, distinción, modernidad, solera, riqueza, arte, poesía… todo un conjunto de adjetivos que se unen, entrelazan y conjuntan ofreciendo un aire universal que cautiva desde el primer segundo. No en vano, ha sido una avenida que nunca ha  podido ser dominada en espíritu ni por el poder zarista primero, ni por el socialista después, respirando libertad por todos sus lados.          


Museo Estatal Ruso. Foto propiedad de EMCYMS
En primer lugar nos  encontramos, a la izquierda, con la calle Bolshaya Moskvaya, que desemboca a través de un arco doble perteneciente al edificio del Estado Mayor en Dvartsovaya Ploschad (Plaza del Palacio), donde se encuentra el Museo Hermitage. Siguiendo un poco más arriba, en la acera de la derecha, y junto al río Moika, nos encontramos con el Palacio Stroganov. Es de estilo barroco y fue construido por Bartolomé Rastrelli y diseñado para el Barón Serguey Grigoriyevich Stroganov en 1.753. Justo a su lado, dejando un inmueble en medio, la empresa española Inditex, compró un edificio completo para instalar la mayor tienda de Zara en San Petersburgo. Enfrente de él, la calle tiene una especie de entrante donde está la Catedral Luterana de San Pedro y San Pablo.          


Hotel Europa. Foto propiedad de EMCYMS.
Cruzamos ahora de acera, y nos encontramos con la Catedral de Kazan, de la que ya os hablé, y enfrente, unos metros más arriba, otra vez cruzamos y aparece majestuoso el edificio de la Dom Knigi (Casa del Libro), que está al principio de la calle por donde transcurre el Canal Griboedova, donde está, siguiendo su cauce hasta el final, la Catedral del Salvador de la Sangre Derramada, uno de los símbolos de la ciudad, y que ya os descubrí, anteriormente.          


Iglesia Católica de Santa Catalina. Foto propiedad de EMCYMS
Siguiendo por esta acera izquierda, nos aparece en otro entrante de la Avenida, la Iglesia Católica de Santa Catalina, justo al lado del más lujoso hotel de San Petersburgo, el Hotel Europa, que tiene su entrada principal por la calle Mijailovskaya. Estuvimos paseando por ella, admirando los diversos Ferrari, Maserati, Porsche, y demás coches de lujo de los clientes del hotel, hasta llegar a la circular Plaza de las Artes, donde está el monumento a Pushkin, erigido en el 250 aniversario de la ciudad, que tiene una curiosidad, casi siempre hay una paloma posada en su cabeza. Justo detrás, nos encontramos con un espectacular y grandísimo palacio, el Museo Estatal Ruso, conocido hasta 1.917 como Museo Imperial de su Majestad Alejandro III, instalado en el Palacio Mijailovski, y dedicado íntegramente a artistas rusos. El Museo fue inaugurado el 13 de abril de 1.895 por Nicolás II en memoria de su padre el zar Alejandro III, pero el palacio, fue construido entre los años 1.819-1.825 por Carlo Rossi. La colección artística del Museo Ruso contiene alrededor de 400.000 obras que recorren por completo la historia del arte ruso desde el siglo X hasta el siglo XX.          
Museo Estatal Ruso y Monumento a Pushkin. Foto propiedad de EMCYMS
Y volvemos otra vez a Nevski Prospekt, y justo enfrente de la calle Mijailovski, la avenida hace un entrante de donde se bifurcan dos calles, una, corta y sin importancia, llamada Perinnaya Liniya, y otra, que si me interesó en mis siguientes  viajes, que es la calle Dumskaya. ¿Por qué ese interés? Pues un poco de marcha no le viene mal a nadie, y aquí se encuentran numerosos garitos de copas y fiesta. Un poco cutres, sí, (son verdaderos antros) pero muy divertidos y animados, y para unas cuantas noches de descontrol son ideales. Justo en la esquina con Nevski, hay un edificio culminado con una torre neoclásica con un reloj, que actualmente alberga laD Direktzya Isaakievsky Sabor, las oficinas de administración del Museo de la Catedral  de San Isaac.          

Direktzya Isaakievsky Sabor. Foto propiedad de EMCYMS
Justo al lado de estas calles, en la mismísima Nevski, me sorprendí esta primera vez al ver un edificio muy largo y ancho, solo de dos alturas que bien parecía un mercado central o algo parecido, y no me equivocaba, se trata de Gostiniy Dvor, el centro comercial más grande y antiguo de la ciudad, y uno de los primeros del mundo. Tiene una superficie de más de 53.000 m2, y es de estilo neoclásico. Las obras de construcción se iniciaron en 1.757 con un diseño elaborado Bartolomé Rastrelli, pero que fue posteriormente descartado a favor de un menos costoso y más funcional diseño de Jean-Baptiste Vallin de la Mothe. A principios del siglo XX llegó a  tener unas 178 tiendas, aunque en ese momento perdió su popularidad por otro centro comercial, mucho más pequeño pero con mucho encanto, el Pasaje, justo enfrente, en la misma Nevski Prospect. Éste es un pequeño Centro Comercial, también creado en el siglo XVIII, que tenía unas cuantas tiendas y almacenes, hasta que en 1.846, el conde Essen-Stenbock-Fermor, decidió convertirlo en un Centro Comercial de lujo, para los niveles más altos de la burguesía y la nobleza rusa. Abrió sus puertas en 1.848, y fue uno de los primeros establecimientos en Rusia en emplear gas para el alumbrado.          


Gostiniy Dvor. Foto propiedad de EMCYMS
Centro Comercial El Pasaje. Foto propiedad de EMCYMS
El frontal del edificio de Gostiniy Dvor, termina en el cruce de Nevski con la calle Sadovaya, y justo en la esquina de enfrente del edificio, se encuentra la Biblioteca Nacional de Rusia. Cuando la sobrepasamos, nos encontramos con una bonita plaza ajardinada, la Plaza Ostrovskogo, donde está el jardín de Catalina, y un monumento en el centro dedicado a la Zarina Catalina II, también conocida como Catalina la Grande, que gobernó Rusia desde 1.762 hasta 1796. Fue muy admirada, sobre todo por la nobleza rusa, que se benefició con las reformas que instituyó. El monumento, erigido en 1.873, fue diseñado por Mijail Osipovich y Alexander Mikhailovich. Tiene una base de granito rojizo que soporta un pedestal en forma de campana sobre el que se eleva la figura de la emperatriz, vestida con un manto de armiño, y sosteniendo el cetro imperial en la mano derecha y una corona de flores en la izquierda. Alrededor del pedestal hay nueve figuras de bronce de contemporáneos famosos de la zarina como el general Alexander Suvorov, el político Príncipe Potiomkin, Ekaterina Dashkova, la primera mujer en presidir la Academia Rusa de Ciencias, y el poeta Gavrila Derzhavin. Esta estatua consiguió salvarse de la furia soviética que derribó los demás monumentos de la zarina. La plaza fue construida por Carlo Rossi, arquitecto jefe de San Petersburgo desde 1.818 hasta 1.832. En ella se encuentra también el Teatro Alexandra. Esta sala que se llamó Teatro Pushkin en la época soviética, ha recuperado recientemente su nombre original. Carlo Rossi la proyectó en 1.830 en estilo neoclásico y presenta un pórtico con seis columnas rematado mediante un carro de Apolo, obra de Stepan Pimenov. Este santuario de la escena rusa, alberga la compañía teatral más antigua de Rusia, fundada en 1.756. En él se representan obras del repertorio clásico (sólo en ruso).          


Biblioteca Nacional de Rusia. Foto propiedad de EMCYMS
Volviendo a Nevski, justo enfrente del Jardín de Catalina, parte una bonita y comercial calle peatonal, Malaya Sadovaya, donde se encuentra uno de los restaurantes españoles más conocidos de la ciudad, Casa Pepe, donde celebré mi cumpleaños en 2.011. En esta calle son curiosas las esculturas, en los zócalos de las fachadas de dos gatos, Eliseo y Vasilisa, en los edificios  3 y 8, que homenajean a los gatos que llegaron en 1.943 de Yaroslavl (dos vagones llenos) pues los de San Petersburgo, murieron en su totalidad durante el bloqueo de la ciudad en la Segunda Guerra Mundial. Es también destacable en esta calle, la instalación en 1.998, cuando fue peatonalizada, de una fuente con una Bola de Kugel, que es una bola del mundo de piedra, muy pesada, y que gira fácilmente debido a la lubricación del agua de la fuente.          


Monumento Catalina la Grande y Teatro Alexandra. Foto propiedad de EMCYMS
En la esquina de la calle con Nevski, hay un precioso edificio Art Nouveau llamado Eliseeff Emporium, que es un centro comercial y de entretenimiento, construido para los Hermanos Eliseeff en 1.902-03, diseñado por Gabriel Baranovskii. Estuvo bajo dominio estatal desde 1.917 hasta la década de los 90, cuando fue convertida en tienda de productos delicatesen, que fue cuando yo la conocí. En 2.005 fue traspasada a la perfumería moscovita Arbat Prestigio, que quiso instalar su mayor tienda de perfumes de San Petersburgo, pero esto no gustó a la población peterburguesa, por lo que la Administración de la ciudad, vetó el traspaso y tras varias infructuosas negociaciones con diversas empresas como Benetton, el edificio estuvo cerrado hasta 2.012, en que abrió de nuevo sus puertas como tienda de delicatessen.           


Eliseef Emporium. Foto propiedad de EMCYMS
Tengo varias anécdotas con este lugar pues, por ejemplo, en julio de 2.011, cuando se encontraba todavía en obras de rehabilitación, en mis paseos por Nevski, cuando me encontraba delante del edificio, unas guapas azafatas vestidas de uniforme azul, me preguntaron en ruso que si podían hacerme unas preguntas. Yo les dije que sí, y me preguntaron qué tipo de tienda me gustaría que pusiesen en el local, y qué tipo de productos estaría interesado en comprar allí. En mi incipiente ruso, les contesté que había conocido la tienda cuando vendía productos delicatesen, y me gustaría que fuese igual, y además, igual de bonita y lujosa. Además les pregunté si podía ver el local por dentro, pues ya estaba terminado de acondicionar. Me dijeron que sí, y entré con ellas y de repente me vi rodeado de 9 o 10 preciosas azafatas, muy simpáticas, que me enseñaron el local. Se me ocurrió decir que hacía años estaba muy bonito y, algunas que eran muy jóvenes, me hicieron contarles como era, pues ellas no se acordaban porque eran muy pequeñas. Fue muy divertido explicarlo medio en ruso, medio en inglés, jajajaja.          


Interior de Eliseeff Emporium en 2.004. Foto propiedad de EMCYMS
Cruzando de nuevo Nevski Prospekt, nos encontramos con el Palacio Anichkov, de estilo barroco, y construido entre 1.741 y 1.754, se cree que por Bartolomé Rastrelli y Mijail Zemtsov, aunque esto no se conoce con certeza. Justo al lado está el Puente Anichkov, que cruza el río Fontanka. Este puente es el más antiguo de los que cruzan este río. Fue construido en 1.715-16 por Mijail Anichkov, por orden de Pedro I el Grande. Estaba hecho de madera con varias aberturas y construido sobre pilares depositados sobre el río Fontanka; el diseño estuvo a cargo de Doménico Trezzini. En la actualidad no quedan restos de este primer puente. Después se construyó uno entre 1.841 y 1.842, y reconstruido entre 1.906 y 1.908. Es famoso por sus cuatro estatuas de caballos que fueron diseñadas por el escultor ruso Peter Clodt Von Jürgensburg y son unos de los sitios de referencia más reconocibles de la ciudad. Las esculturas muestran a cuatro hombres desnudos domando caballos salvajes.      
    
Caballos en el puente Anichkov. Foto propiedad de EMCYMS.
Continuamos nuestro camino y durante unos 200 metros no encontramos nada reseñable, y llegamos a Nevski, 88, donde se encuentra el Hotel Anabel, un mini-hotel donde me he alojado las últimas veces que he estado en la ciudad, 100% recomendable. Y siguiendo más adelante, como unos 100 metros, está el Club Takao. Aunque por lo de “club” pueda parecer otra cosa, en Rusia los clubs son como los bares de copas de postín para los pijos  de la ciudad. Un sitio muy divertido donde puedes bailar, tomar copas, o simplemente comer o cenar, especialmente sushi, muy del gusto de las pijitas de Piter, todo ello servido por guapísim@s camarer@s.           


Foto propiedad de TAKAO
Y seguimos nuestro camino, llegamos a Vosstaniya Ploshad (Plaza del Alzamiento), una plaza circular, muy  grande que es atravesada por varias de las avenidas más importantes de la ciudad. En la esquina con Nevski se encuentra el Stockmann Nevski Center, un Centro Comercial ubicado en un edificio que ha estado en obras unos cuantos años, pues cuando yo lo conocí en 2.004 ya estaba siendo reformado, y fue inaugurado en 2.010. En esta plaza está la Estación Moscovsky, la estación de los trenes que van y vienen de Moscú, u otras ciudades importantes de Rusia. Antiguamente esta plaza se llamaba Znamenskaya, debido a la neoclásica Iglesia del Signo, que se construyó allí entre 1.794 y 1.804 por Fyodor Demertsov. La plaza fue escenario de muchas manifestaciones y protestas revolucionarias. Después de que los bolcheviques se apoderaran de la ciudad, la renombraron Plaza del Alzamiento para conmemorar estos eventos. En 1.940 se demolió la Iglesia del Signo para dejar espacio al vestíbulo de superficie de la estación de metro Ploschad Vosstaniya, que fue construida en 1.953. En un principio, en el centro de la plaza estaba la estatua ecuestre del Zar Alejandro III, realizada por Paolo Troubetzkoy, pero fue retirada en 1.937 por las autoridades comunistas. En su lugar se erigió en 1.985, el Obelisco de la Ciudad Héroe, para conmemorar el 40º aniversario de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial, diseñado por los arquitectos Vladimir Lukyanov y Aleksandr Alymov.          


Estación Moscovski y Monolito Ciudad Héroe en Ploschad Vosstaniya. Foto propiedadde EMCYMS
Y de aquí al final de la avenida, nada de importancia, hasta llegar a la Plaza de Alexander Nevski, donde culmina Nevski Prospekt. Alli nos encontramos con la Fortaleza de Nevski, que fue fundada por Pedro I en 1.710 como el Monasterio de la Santísima Trinidad y San Duque Alejandro Nevsky en honor de la victoria sobre los suecos en 1.240. En 1.712-13 se construyó la primera Iglesia de la Anunciación, de madera, y en 1.717 fue empezada la construcción de los edificios del monasterio en piedra. En 1.724 los restos de Alejandro Nevsky fueron traídos desde la ciudad de Vladimir a la Iglesia Blagoveshchenskaya (Anunciación) según la orden del Pedro I, reconstruida en piedra. El conjunto fue completado por I. Starov, que creó la Catedral de Santísima Trinidad (1.776-90). En 1.797 el monasterio recibió el título honorífico de Monasterio (en ruso: Lavra). Después de la revolución de 1.918 el monasterio fue cerrado; muchas de sus reliquias históricas y obras del arte fueron transferidas al Hermitage, al Museo Ruso y a otros museos. En 1.923 se creó un Museo-Necrópolis en el territorio del monasterio (a partir de 1.939 llamado el Museo de la Escultura de la Ciudad).           


Monasterio de Nevski. Foto propiedad de EMCYMS
Y con estas reseñas históricas, nos despedimos de mi Avenida favorita de San Petersburgo. Un lugar que recorro de arriba a abajo un par de veces al día cada vez que voy allí, ¡me encanta!. Espero que os haya gustado la visita, y en la quinta entrega de “San Petersburgo de mis amores” os hablaré de los poquitos monumentos que faltan a los que daré una mayor atención. Un saludo Cielisuelistas, y os cito para el próximo miércoles 2 de Septiembre en que nos visitará la guapísima Alicia Ruiz, con su blog Ali-fashionblog. Os espero, y no olvidéis que… ¡PASO LISTA!


Manolo G. Sanahuja

2 comentarios:

  1. Ostras Manolo de verdad te sabes de memoria todo lo que escribes ?...Jejejjeje parece que le hayas sustraído los apuntes a las guías que durante mi estancia en Rusia primero y en San Petersburgo después nos indicaban y contaban con total maestría la historia de esos preciosos lugares y de sus gentes !!!. Una alegría regalada volver a recordar a través de tus escritos. Un abrazo Manolo G.S.

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    1. Gracias Tere. Siempre me documento mucho antes de hacer un artículo. Lamemoria... ¡¡¡CERO PATATERO!!!

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