lunes, 21 de marzo de 2016

Descubriendo el Real Monasterio de la Encarnación


Vista general del Monasterio de la Encarnación, y la estatua de Lope de Vega
Hola querid@s Cielisuelistas. Tenemos que guardar silencio y acogernos a unos momentos de recogimiento y paz, pues hoy os voy a “descubrir”, el Monasterio – Convento de la Encarnación, en la plaza homónima, justo al lado de la Plaza de Oriente.

Letrero de la plaza
Fue fundado por los monarcas Felipe III y Margarita de Austria Estiria, una de las reinas más piadosas de la monarquía española. Es una petición personal de la reina, que quería tener algo parecido a las Descalzas, mucho más cerca del Alcázar. Adquirieron estos terrenos junto a su residencia, en el lugar que ocuparan las casas del Marqués de Poza, frente al Colegio de doña María de Aragón (actual Senado) y, en 1611, comienza la construcción. El arquitecto encargado es Juan Gómez de Mora, discípulo de Juan de Herrera. Se termina en 1616 y, para facilitar la comunicación del Alcázar con el convento, queda unido al palacio por un pasadizo, no subterráneo como todo el mundo piensa.

Portada de la iglesia
Sus primeras habitantes son la comunidad religiosa de las Agustinas Recoletas, elegida porque la reina había tenido conocimiento de la reforma de las agustinas que había hecho una monja, Mariana de San José, con varias fundaciones en Castilla, y ésta, aceptó el ofrecimiento real. Fue nombrada primera priora, y ocupó el convento con un pequeño grupo de monjas. Desde entonces, aquí siempre ha vivido la congregación. Actualmente hay 9 hermanas, aunque la fundación se hizo para 33. Siguen manteniendo la regla de la orden, y llevan una vida de clausura, dedicada a la oración y la vida contemplativa. El convento ha estado cerrado al "mundo exterior" hasta 1965, en que se obtuvo una dispensa papal, para poder abrirlo durante unas horas, y dar a conocer las obras artísticas que contiene.

Estatua de Lope de Vega
En mi visita al convento, accedí al interior a través de la portería reglar, que es donde se encontraba en tiempos la clausura. Aquí nos encontramos varios cuadros, entre los que destacan dos, una obra que nos relata un hecho histórico que tuvo lugar en la Isla de los faisanes, "El intercambio de Princesas en el río Bidasoa", que es una copia de un original perdido de autor anónimo y donde las princesas Ana de Austria, hija de Felipe III y Margarita de Austria, e Isabel de Borbón, hija de Enrique IV de Francia y María de Médicis, se casarán, respectivamente, con Luis XIII y Felipe IV, y la fecha del intercambio es 1615. El otro cuadro destacable, original de Van Mullen, es la "Llegada de la comitiva española a San Sebastián", de ese mismo acontecimiento. Hay otras obras, como "Jesús entre los doctores", también del siglo XVII, de la escuela española, y también, un Cristo de un pintor florentino. La sala está decorada con azulejos típicos de Talavera, llamados "el florón principal", que es un conjunto de cuatro azulejos que juntos forman un florón, y es el mismo modelo que se pone en El Escorial. 

Relieves de la portada
La siguiente sala es la sala de pintura, presidida por retratos de los monarcas fundadores, Felipe III y Margarita de Austria Estiria, y entre ellos, "La Virgen de la leche", todos ellos originales, pintados por Bartolomé González. También destacan “San Felipe” y “Santa Margarita”, que son los santos patronímicos de los monarcas. Esta Santa, está representada con la fisonomía de Margarita de Médici, la sobrina de la reina, y fue pintada por Justus Sustermans. Hay una “Inmaculada Concepción”, de Carreño de Miranda. Es muy bello el cuadro "Profesión de Sor Ana Margarita de Austria ", de Antonio de Pereda. Esta monja era hija natural de Felipe IV. Pero sin duda, una de las más importantes pinturas es "San Juan Bautista" de Ribera, "el Españoleto", y que fue una donación de Felipe IV. El cuadro más antiguo del convento es una tabla flamenca, de principios del XVI, anónima, aunque se cree que es de la escuela de Joos Van Cleve, y que representa una “Sagrada Familia”.

Torre con campana
Pasamos después a otra sala, que contiene una selección de escultura e imaginaría española, fenómeno focalizado en el siglo XVII, con obras relacionadas con la pasión de Cristo. Uno de los centros más importantes fue Castilla, con Gregorio Fernández a la cabeza, del cual hay en el convento, dos obras, un “Cristo Yacente”, que es una talla de madera, que muestra con crudeza y realismo lo que es la muerte. La urna de cristal en la que estaba metido, se ha perdido, pero nos queda la tapa, donde aparecen San Juan, la Virgen y María Magdalena. 


Lateral del Monasterio
En esta sala hay otra escultura de Gregorio Fernández, un “Cristo atado a una columna” de magnífica talla, hecha en madera, con una gran policromía y sensación de dramatismo. Aquí se aprecia la diferencia esencial de la escuela castellana y de la escuela andaluza, una más cruda y dramática, otra más dulce y suave. Esta suavidad se representa en una Dolorosa, de José de Mora, discípulo de Mena, donde se diluye bastante el dolor, no es tan agresivo, con un rostro dulce y una gran belleza femenina. Son también típicas de la escuela andaluza las finas túnicas que cubren la cabeza, las manos entrelazadas… Hay también un cristo de marfil, muy trabajado, de origen filipino, y con rasgos orientales. También hay una imagen de vestir de la Virgen de la Soledad. Es una estructura preparada para ser vestida, y sólo tiene tallados el rostro y las manos, y tiene andas para ser llevada en procesión.

Salon de Reyes
En el Salón de Reyes, hay retratos de personajes vinculados a la fundación del convento. Son casi todas copias, pero merece la pena ser visitada como galería de retratos de familia, pues es bastante completo. Lo presiden los reyes fundadores, Felipe III y Margarita de Austria Estiria, copias de Bartolomé González. Al lado, su hijo, el que luego fue rey Felipe IV, y a su lado su esposa Isabel de Borbón. Después María Teresa de Austria, hija de Felipe IV, que fue reina de Francia por matrimonio con Luis XIV, y es la responsable del advenimiento de la Casa de Borbón a nuestro país, porque su nieto, Felipe de Anjou, será el primer rey Borbón de España, como Felipe V. El siguiente cuadro es otra hija de Felipe IV, ésta ilegítima, por lo que su destino fue ingresar como monja, pues era la “norma” de las hijas nacidas fuera del matrimonio.

Coro
El siguiente retrato es de Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II y su tercera esposa, Isabel de Valois, por lo que fue hermana del fundador, pero sólo de padre, pues Felipe III era hijo de Ana de Austria, su cuarta esposa. Isabel Clara Eugenia va vestida de monja, pero nunca llegó a serlo. La razón de ir así vestida es que enviudó, y desde entonces no se quitó el hábito. Los dos cuadros del fondo de la sala son de Felipe II y Ana de Austria y son una copia de Sánchez Coello. 


Relicario
Luego hay varios cuadros de hijos de los fundadores, como el Cardenal Infante Don Fernando, que fue Cardenal de Toledo y luego Gobernador en los Países Bajos. Muchos de estos cuadros los mandó de Florencia, Magdalena de Austria Estiria, hermana de la fundadora, que fue una gran mecenas para el convento, pues desde su palacio Pitti de Florencia donó muchas obras. Por último, el cuadro de otro hermano de Magdalena y Margarita de Austria, Maximiliano de Austria Estiria. 

Sala de esculturas
Galería del Claustro

Es un espacio perteneciente a la Clausura, donde las monjas pasean, pero durante unas horas lo ceden para que se pueda conocer en el "mundo exterior". Está todo él rodeado de pinturas realizadas por pintores manieristas italianos sobre la "Vida de la Virgen y la Pasión de Cristo”, cuadros pertenecientes a una serie completa, donada al monasterio por el Cardenal Antonio Zapata en 1616, con motivo de la toma de hábito por su sobrina María del Nacimiento, hija de los Condes de Barajas.

Salon de Reyes
Hay en el Claustro un par de capillas que fundaron las monjas o sus familias para ellas. No son capillas de culto, pues el culto siempre es en la iglesia, son capillitas para las devociones de las religiosas. La primera está dedicada al Cordero Místico, obra de Juan Van der Hammen, y la funda la segunda priora del convento, Aldonza de Zúñiga. El techo es una pintura al fresco, y todos los ornamentos (candelabros, la cruz, el pavimento...) son del XVII. La siguiente Capilla la funda la Condesa de Miranda, la madre de Aldonza de Zúñiga, y está dedicada a la Virgen de Loreto, con un lienzo del XVII que representa a la virgen de la Anunciación. Hay una pintura al fresco, e imágenes de santos, y una escultura de San Juan de Dios, de Pedro de Mena sobre el altar. 

Galeria del Claustro
Coro

Es el lugar donde las monjas hacen el Oficio Divino, la Liturgia de las Horas, y donde hacen sus plegarias en común. Desde aquí, escuchan misa, detrás de la celosía que las separa de la iglesia. En esta sala hay varias pinturas, como las de los 7 Arcángeles, de Bartolomé Román, y la Última Cena de Vicente Carducho. Este es un cuadro que las monjas tenían en el Refectorio, y les han hecho una copia idéntica para que lo sustituya en aquel lugar, y han sacado el original para que lo pueda ver todo el mundo. En escultura están las dos imágenes de San Agustín, una de Gregorio Fernández, y otra de Pedro Roldán, un San José, de la escuela napolitana, y la Virgen del Patrocinio, que es una imagen de vestir, que introdujo en España el rey Felipe IV. Hay un Cristo impresionante de marfil, de una sola pieza de cabeza a pies, y luego en otras piezas los brazos y el paño de pureza. En una urna de ébano hay un Cristo Yacente. Debajo de esta sala hay una cripta donde se entierra a las monjas, y en lugar destacado, sobre una pared, está enterrada Soraya Margarita, la hija de Felipe IV que fue monja en el convento. 

Capilla de la Virgen de Loreto
En una pequeña estancia hay otro enterramiento, que es el de Mariana de San José, fundadora de las agustinas recoletas y la primera priora del convento, que está en proceso de canonización. 

Sala de Esculturas
Relicario

Es quizás la sala más enigmática y se podría decir que siniestra, pues aquí se agrupan más de mil reliquias de santos contenidas en 700 tecas, que son los contenedores, a los que comúnmente llamamos relicarios. Esta sala está preparada para alojar todo tipo de tecas, como bustos, cofres, brazos... porque a los Austrias les gustaba coleccionar todo tipo de reliquias de los santos lugares, de las iglesias expoliadas por la Reforma de Lutero, y exponerlas en lugares como este. El relicario está a la espalda del altar mayor. Hay un cuadro de Bernadino Luini, "La Sagrada Familia", que está justo pegado por detrás al sagrario del altar mayor. Las tecas están realizadas con riquísimos materiales, como maderas ricas, técnicas orientales, ébano y plata, piedras duras, corales sobre bronces... El techo está pintado por Vicente Carducho. Representa la Trinidad rodeada de siete santas mártires en medio de una decoración de grutescos de clara influencia italiana.


Coro
Pero sin duda, la teca más importante es la que contiene la sangre de San Pantaleón, mártir del siglo III, que está coagulada, en estado sólido, y de color oscuro, pero todos los años, el día 27 de julio, se licúa, y adquiere un color rojizo, sin explicación científica. Esta teca se saca a la iglesia, para que la gente lo venere, aunque antes de sacarlo, se certifica el misterio ante notario. La ampolla madre de esta sangre, se venera en Italia, en Ravello, donde un virrey de Nápoles en tiempos de Felipe III, mandó a España una parte. De hecho, en la ciudad italiana, sucede igual con la sangre, que se licúa el 27 de julio.

Relicario
Sacristía

Comunica, a través de un torno, con la sacristía de las monjas. Hay una monja que tiene el cargo de sacristana, y es la que se encarga de tener preparados todos los ornamentos litúrgicos que le hace llegar al sacerdote por este torno. Hay dos cuadros importantes, uno de Lucas Giordano, "San Agustín y Santa Mónica", que están en un éxtasis místico a dúo, y la "Parábola del banquete de bodas", de Bartolomé González. 

Capilla de la Inmaculada (no visitable)
Iglesia

Es una iglesia barroca, rococó, a diferencia de todo el resto del monasterio, que es de estilo herreriano, porque el interior se reformó por petición de Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, que quería adecuarla a la moda del momento. La reforma fue llevada a cabo por el equipo que estaba finalizando la Capilla Real, con el arquitecto Ventura Rodríguez, que diseñó además el retablo con mármoles y jaspes, y artistas como los hermanos González Velázquez y Bayéu, que pintan los frescos. Hay una espléndida decoración de rosetones, casetones y estucos típicos del siglo XVIII. 

Salón de Reyes
Las pinturas del retablo de Ventura Rodríguez, son las originales que Vicente Carducho hizo en la antigua iglesia, "La Anunciación", y "San Felipe y Santa Margarita". El órgano es de gran calidad, del siglo XVIII, del constructor de órganos Echevarría, y con el cual, de vez en cuando, en la actualidad se realizan conciertos. 

Galeria superior del Claustro (no  visitable)
El exterior de la iglesia sigue como se construyó por Juan Gómez de Mora en el XVII. El tipo de fachada es el más característico del barroco madrileño, toda ella labrada en piedra berroqueña, a diferencia del resto del edificio que es aparejo (alternancia de ladrillo y pedernal). Se trata de un rectángulo enmarcado por dos grandes pilastras verticales lisas que sostiene el arquitrabe coronado por un frontón horadado por un óculo. El rectángulo que forma la fachada está dividido horizontalmente en tres planos: de abajo a arriba, el primero tiene un pórtico de tres arcos sobre pilastras, siendo el central más ancho y alto que los laterales; la segunda zona, separada de la inferior por una imposta corresponde al interior del coro alto, que asoma al exterior a través de unos ventanales adintelados muy sencillos. Entre ambos ventanales enrejados hay una hornacina con un relieve de "La Anunciación", realizado en mármol por el escultor catalán Antonio de Riera, en 1617. En la tercera zona, unida a la anterior hay una ventana igual entre dos escudos de la reina fundadora. 

Iglesia
Bien, querid@s Cielisuelistas, espero que este artículo os haya servido para conocer un poco el Monasterio o Convento de la Encarnación. Este lugar, perteneciente a Patrimonio Nacional, sí es visitable, y podéis informaros en http://www.patrimonionacional.es/real-sitio/palacios/6144 Por último quiero agradecer todo el apoyo y las facilidades prestadas por Patrimonio Nacional, en especial por Javier Rodríguez Alcayna, Subdirector Adjunto de la Unidad de Apoyo a Gerencia, que aparte de concederme una autorización para realizar el reportaje, me facilitó las fotos necesarias para ilustrar el mismo. También quiero destacar la labor importantísima de Juana Sánchez, guía de la visita, sin la cual hubiese sido imposible recopilar toda la información. Al mismo tiempo, quiero invitaros a agregar el twitter de Patrimonio, @realessitios, y su cuenta de Youtube, igualmente “realessitios” y por supuesto, su web, www.patrimonionacional.es

Pechinas de la cúpulade la iglesia
Y no me queda más que citaros para el próximo 28 de marzo en que os “descubriré” un trozo del “viaje de aguas de la Castellana” (los viajes de aguas son antiguas canalizaciones del agua de Madrid), que se encuentra en el Palacio de Tepa (convertido en Hotel NH), en la calle San Sebastian, en el Barrio de Las Letras. Os espero, no faltéis, y recordad… ¡PASO LISTA!


Manolo G. Sanahuja
Fuentes: 
Texto:    + Manolo G. Sanahuja (MadridEMCYMS) 

Fotos y vídeo: + Fotos de Manolo G. Sanahuja (MadridEMCYMS)
                        + Fotos cedidas por Patrimonio Nacional





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